«Tengo la oportunidad de poder describiros la experiencia de mi ecografía 5d en Huelva, donde vivo, y la primera que me hago. Quiero contaros cómo fueron los momentos previos a la eco 5d, cómo fue la sesión y lo que ocurrió después.
Tenía cita programada en eCodadys para la ecografía 5d en Huelva el pasado mes de Septiembre. Los días anteriores a la eco no podía dormir muy bien, puesto que sería la primera vez que vería a mi hija algo distinta a los colores blanco y negro de la imagen que nos entrega el ginecólogo. Solicité cita por teléfono y la verdad es que todo fueron facilidades para cuadrar los horarios, algo que agradecí muchísimo porque tengo otro hijo y pocas facilidades para conciliar todo.
Me aconsejaron que no utilizara crema hidratante en la tripita un par de días antes de venir, que mantuviese la vejiga medio llena y que acudiera a la cita con ropa cómoda. ¡Qué cantidad de preparativos!
Estaba encontraba nerviosa en las horas previas y algo intranquila porque iba a conocer a mi bebé de una forma que no lo había podido hacer con mi hijo mayor, porque por entonces no existía esta tecnología.
¡Por fin llegó el día!. Tenía una mezcla de alegría, de nervios, de emoción…que ni siquiera mi marido podía tranquilizarme (creo que él estaba tanto o más nervioso que yo)
En la sala de espera nos dijeron, ¡pasad!. Me hicieron tumbar y dibujaba una sonrisa que se quedaría durante las horas siguientes. Me echaron ese gel frío en la tripa para poder pasarme el ecógrafo. Ya estaba preparada para ver a mi pequeña. Fue entonces cuando ocurrieron cosas maravillosas: pude ver con total claridad su cara, sus labios, los ojos y cómo gesticulaba a un ritmo frenético. De la emoción no pude contener las lágrimas. Mi marido no daba abasto con los kleenex para mí y para él. Fue todo tan bonito y tan real porque pudimos escuchar su latido a la vez que veía su rostro tan cerca por las gafas RV que casi pude darla besos. Sin duda, de los mejores momentos de mi vida.
Quería compartir esta experiencia tan magnífica de mi ecografía 5d en Huelva y creo que no he acertado mucho a la hora de describir cuáles fueron mis sensaciones, ¡no hay palabras!. En seguida pudimos tener las fotos de la sesión en la mano puesto que tienen una aplicación para poder verlas y compartirlas.
Cuando le enseñamos la sesión al hermanito mayor no se lo creía, no pensaba que fuera posible. Y cuando nazca la pequeña, pasados unos años, lo podrá ver también. Gracias por todo, eCodadys.»